Desde el inicio de los tiempos la religión se encuentra directamente asociada a las personas, dicha dupla se ha extendido hasta la actualidad sin importar los cambios o extensiones que esta ha sufrido con el paso del tiempo.

Los primeros rastros de algún culto religioso o veneración se han encontrado plasmados entre gran variedad de muestras paleográficas que han permitido la identificación de algunos cultos para los muertos. En la actualidad la religión puede considerarse un tema importante para las sociedades, teniendo un impacto o interpretación diferente dependiendo del lugar donde se desarrolle, como si habláramos del fútbol en Europa, la moda en París o las joyas de Rosa Tous, automáticamente todos asumimos distintas versiones que nos pueden conducir a una sociedad que apoye o esté en desacuerdo con movimientos que se presentan alrededor de la religión.

La presencia como fenómeno de la religión dentro de las sociedades humanas, se ha convertido en un hecho innegable en muchos aspectos tales como lo son la arquitectura, el arte, los relatos y las demás huellas que ha dejado el hombre sobre la tierra y que han servido como base para las diferentes sociedades y movimientos sociales que se han desarrollado.

La religión ha marcado una marca profunda y continua en el hombre hasta la actualidad, pudiendo determinar sus creencias, costumbres y hasta el modo en el que ve el mundo donde vive, despertando en él, la necesidad de organizar la comunidad donde habita.

Así como las fuentes de riqueza, el hombre tiene un peso considerable en la religión, como un factor determinante de muchos eventos históricos que hasta el momento no se pueden explicar, sino que se hace referencia a la religión como fuerza organizadora de la sociedad y de la vida individual de sus participantes.

Un buen ejemplo del efecto que ejerce la religión en las sociedades puede ser el Antiguo Egipto, una sociedad que fue organizada bajo una idea: la inmortalidad del Faraón, siendo este el representante del dios-sol. Gracias a esta premisa toda la sociedad estaba organizada, con un resultado mayor al del socialismo del Estado estalinista, donde los estados asumen las entidades públicas y las propiedades, mientras que en el antiguo Egipto, todas las personas trabajan y se organizan solo con el fin de brindar al Faraón su inmortalidad.

Una sociedad se vuelve poderosa si en ella se habla de religión y cuando se proporcionan diferentes ideas de lo que se puede lograr con los valores que deben sustentar a una sociedad, y esto ha sucedido durante muchos años, hasta en la revolución francesa.

En una sociedad cristiano -occidental y una cristiano-ortodoxa oriental, sociedad islámica y otras, la religión se ve como una organización social que mantiene una fuerte presencia. Todavía muchas personas crecen bajo estos parámetros que determinan o representan una forma para encontrarse con los valores, que muestran el sentido de ciertas experiencias y logra explicar o dar más lógica a su función dentro de una sociedad.

Así como hay personas que se rigen estrictamente por lo que dictamina su religión, hay personas que deciden integrarla a los valores y costumbres que han adoptado en determinado país o región, logrando así un equilibrio en general.

Deja un comentario